Ernesto Cardenal – Salmo I
Bienaventurado el hombre que no sigue las consignas del Partido
ni asiste a sus mítines
ni se sienta en la mesa con los gangsters
ni con los Generales en el Consejo de Guerra
Bienaventurado el hombre que no espía a su hermano
ni delata a su compañero de colegio
Bienaventurado el hombre que no lee llos anuncios comerciales
ni escucha sus radios
ni cree en sus slogans.Será como un árbol plantado junto a una fuente.
Nuestra clase política (I)
Ay madre. Como está el patio.
Lei hace unos días a través de menéame que el cómico Jón Gnarr, al que todos conocemos, acaba de ganar las elecciones para el ayuntamiento de Reikjavik con el partido que fundó hace unos meses (Besti flokkurinn, El mejor partido), bajo el lema “Todos los demás partidos son secretamente corruptos, nosotros lo seremos abiertamente”.
Desde sus inicios, ese partido dijo que no iba a cumplir sus promesas electorales. Aún así, merece la pena echarles un vistazo:
- Ayudar a los hogares del campo
- Mejorar la calidad de vida de los menos afortunados
- Acabar con la corrupción
- Igualdad
- Transparencia
- Democracia efectiva
- Eliminar la deuda de la ciudad
- Autobús gratis para estudiantes y pobres
- Dentista gratis para estudiantes y pobres
- Piscinas y toallas gratis para todos
- Llevar a todos los responsables de la crisis a los tribunales
- Igualdad de sexos
- Escuchar más a las mujeres y a le gente mayor
¿Hasta que punto hay que llegar para dejar la política de un pais en manos de un cómico antes que en la de unos políticos? ¿Cómo de decepcionados deben estar los ciudadanos con la clase política para preferir semejante locura? Esto no es mandar a Chiquilicuatre a Eurovisión bajo la excusa “Vamos a hacer el ridiculo, pero esta vez a conciencia”. Esto es otro nivel.
No conozco la situación de la capital islandesa más que por haberme estado informando un poco mientras escribía esta entrada (1, 2, 3, 4, etc), pero dudo realmente que sus políticos puedan tener menos vergüenza que los nuestros. Ahí, señores, somos los primeros.
Y es que leer la prensa o ver los informativos me da cada vez más asco y pena. No hay día que no me lleve una depepción con la clase política de este pais de pandereta. Y más aún, si pertenecen al partido al que hasta hace algún tiempo me sentía orgulloso de pertenecer formalmente. Mi madre siempre ha tenido una opinión que a mi parecer era poco madura: “Yo ya no creo en nadie, son todos unos ladrones”, pero es que cada vez estoy más cerca de esa misma opinión.
Ya es que ni siquiera tienen que esconderse. Derrochan nuestros dinero públicamente, a sabiendas que esas noticias saldrán a la prensa. Uno que envía su coche oficial (chófer+escolta) desde Sevilla a Barcelona para que lo recoja cuando se baje del avión para ver el final de la Copa del Rey. Otros que usan los servicios públicos (un helicóptero militar ni más ni menos) para llevar a los invitados una boda. ¿Pero esto qué es? Ya no hablamos de corrupción enmascarada, de Gil, de bolsas de basura, de trajes. Ahora hablamos de que se rien en nuestra cara y no pasa nada.
¿Hasta cuando pensamos permitirlo? Lo que más pena me da es pensar que quizás, no seamos lo suficiente valientes (o lo que es peor, que no nos importe) como para decir “ya basta”.
Cada día más tontos
Cada días estamos más delicados. Más agilipollados diría yo.
Cuando hablan del efecto de los videojuegos en los niños, de la peligrosidad de los juguetes, de la cantidad de armas letales que existen en una casa normal para un crío, etc. pienso: “Madre mía, debo ser un superviviente. Y al igual que yo, toda esa generación que nació en mi época”.
En mi casa éramos tres hermanos y nunca ha habido protectores en los enchufes, ni fundas para cubrir los cuchillos, ni las escaleras tenían puertas de seguridad para que no subiéramos ni bajáramos solos, ni las esquinas de las mesas eran de goma… Si alguna vez nos hemos caído (que han sido muchas), se nos ponía un poquito de agua oxigenada y una tirita y estábamos listos para romper el suelo a cabezazos otra vez. Ah, tampoco nos atragantamos nunca con ningún juguete pequeño.
¿Hasta que punto es positiva tanta protección? Yo aprendí a no tocar la plancha tocándola, a no tirarme por una rampa en bici sin frenos gracias a una pequeña cicatriz que hoy todavía me acompaña, a no caminar descalzo rompiéndome una uña del pie… Y ahora parece que los niños deben estar en una burbuja para que no les pase absolutamente nada, para que no experimenten ninguna sensación que no sea agradable a sus delicaditos sentidos.
Esto, unido al excesivo mimo que muchos padres ofrecen a sus hijos, hace que la juventud sea cada vez menos independiente, pues ven en sus padres tanto la figura protectora como la figura expendedora. Imagino que no es tan fácil irse de casa cuando necesitas a tus padres para todo.
Ayer mismo salió en la tele una noticia hablando de la inseguridad de las casas para los niños chicos. Un niño, de unos siete u ocho años le decía al reportero (literalmente): “El otro día, bajando las escaleras, me tropecé en el último tramo”. Justo después, salían fotos del niño abriendo cajones de la cocina, donde se encontraba con un sin fin de armas de destrucción masiva. Joder. Yo me he caído cientos de veces, he sangrado, me he arrancado las postillas (cosa que me encantaba), tengo cicatrices… y días después de pasarme lo que me pasara, o no me acordaba o me acordaba y me reía.
Si jugando a la pelota en el colegio me caía y me echaba la pierna abajo, la profesora me curaba como podía y ya está. No tenía que pedir permiso a la ONU para ponerme una tirita. Y si me echaba alcohol y me escocía, al día siguiente mi madre no iba a denunciarla.
En fin… todos los avances que se hacen en beneficio de las personas son bienvenidos. Pero por favor, no caigamos en la tontería. Igual que pretender que todos hablemos de “padres y madres”, “médicos y médicas”, “miembros y miembras” es una soberana gilipollez que nos hace pensar que estamos gastando dinero público en un ministerio que sobra, invitar a sobreproteger a los niños es otra gilipollez que nos hace plantearnos si cada vez la gente se preocupa por cosas más estúpidas.
Papá, mamá, hermanas: Gracias por no haberme criado como a un inútil.
Chupa Chups y Dalí
Un estudio en 1957 demostró que la mayoría de los caramelos que se consumían en españa se los comían los menores de 16 años. Muchos de los niños, con un paladar demasiado suave como para aguantar tanta azucar, acababan sacándoselos de la boca continuamente, con la consecuencia evidente de mancharse las manos.
El barcelónes Enric Bernat pensó que la solución era añadir un palo al caramelo. Así, la gente no tendría que mancharse las manos ni sería tan fácil tragárselos. Al año siguiente, ya comercializaba el caramelo bajo el nombre de “Chups”. El primer eslogan de la marca rezaba “chupa Chups“, que acabó convirtíendose, debido al habla popular, en el nombre oficial de la marca años mas tarde.
No fue hasta 1969 cuando el crecimiento de la empresa y su visión internacional hizo necesaria la adopción de una nueva imagen corporativa, que le fue encargada a Salvador Dalí. Enric se trasladó a la ciudad del pintor, Figueras, para encargarle el logotipo. Una hora más tarde, la imagen de Chupa Chups estaba lista. El artista se permitió incluso el aconsejarle en cuanto a la posición en la que debería aparecer el logotipo: en la parte superior.
La versión que hoy conocemos es una pequeña modificación de la original. La forma y la idea, que es realmente la imagen de la marca, es idéntica, por lo que se sigue considerando al famoso pintor como el creador del logotipo.
Carpe diem quam minimum credula postero
Es difícil negar la evidencia: Estamos aquí un tiempo limitado, y lo peor es que este límite es incierto. No existe, según un punto de vista racional, nada que nos marque con antelación el fin de nuestro tiempo en vida. Nadie sabe si mañana vamos a seguir aquí.
Mi padre, mi mejor maestro, siempre me dice que más vale arrepentirse de haber fracasado que hacerlo de no haber arriesgado. Cada día que pasa le encuentro más sentido a esas palabras.
Ojo, no seamos simples y nos quedemos con la superficie del asunto. Vivir el día a día y aprovechar el momento no significa dejar atrás las obligaciones para irse de cañas. Significa que no desperdiciemos el tiempo en algo que no va a aportarnos nada, que no dejemos pasar las oportunidades por miedo al fracaso, que no seamos conformistas. El estudiante, ese que no sale en junio, está aprovechando el tiempo de la mejor forma que puede hacerlo. Sabe que este esfuerzo será recompensado en todos los sentidos en un futuro relativamente cercano.
Así mismo digo que, además de no olvidar las obligaciones, tampoco debemos obligar la devoción. Sal de cervezas. Llama a tus amigos para echar la tarde. Viaja. Haz fotos. Arriesga. Ten pocos amigos, pero buenos. Ignora lo que digan terceras personas de ti, ellos no te conocen. Cuando llegue el momento, sólo los buenos recuerdos se quedarán grabados. Intenta que esos recuerdos te amenicen las máximas tardes posibles.
Si tu pasión es la Semana Santa, vívela. Si es el baile, baila. Si es el cante, alegra las reuniones de tu gente. No dejes que te digan qué debe o no debe gustarte.
Haz lo que te de la gana, o te arrepentirás toda tu vida de no haber hecho lo que querías.
Tu tiempo es limitado, de modo que no lo malgastes viviendo la vida de alguien distinto. No quedes atrapado en el dogma, que es vivir como otros piensan que deberías vivir. No dejes que los ruidos de las opiniones de los demás acallen tu propia voz interior. Y, lo que es más importante, ten el coraje para hacer lo que te dicen tu corazón y tu intuición.
Steve Jobs
Decidiendo mi futuro
Soy una persona con las ideas claras. Siempre lo he sido, y el que me conozca o haya leído algo de mi blog lo sabrá. Muchas ideas me acompañan desde hace muchos años, como la intención (y ahora realidad) de estudiar Ingeniería Técnica Informática de Sistemas + Ingeniería Informática en la Universidad de Granada. Es algo que nunca he dudado, al menos hasta ahora.
Resulta que he descubierto un área de la carrera que me parece muy interesante, y creo que es a la que me gustaría dedicarme en un futuro (ésta no es una idea clara, quizás sólo un capricho). Son las bases de datos.
En momentos tensos como este, en que el Plan Bolonia está apunto de aplastarnos y romper la estructura actual de la educación universitaria, me planteo si de verdad me merece la pena seguir con la Ingeniería una vez acabe la Ingeniería Técnica. De hecho, ni siquiera se si podré hacerlo. Cuando termine (2010-1011), se supone que equipararán mi título al de un Graduado en Informática, por lo que creo que la única vía de aumentar mi formación será a base de los famosos masters. Además, al Ingeniero también lo considerarán Graduado en Informática (creo que en algunas Universidades, con suerte, se les equiparará a Master). Esto me resulta algo confuso.
Por otro lado, y dejando de lado el Plan Bolonia, mucha gente comenta (y es razonable) que se valora más a un Ingeniero Técnico con formación específica en el ámbito que requiere el trabajo, que a un Ingeniero recien licenciado. Es decir, suponiendo que yo tenga decidido que quiero dedicarme a las bases de datos, ¿no sería mas conveniente terminar la Ingeniería Técnica y hacer un/unos Master en ese áera (ya he estado echando un ojo, y he visto algunos interesantes) en vez de invertir ese tiempo en conseguir la Ingeniería (olvidando Bolonia, recordad)?
Ideas claras… Hasta los cimientos mas sólidos pueden temblar.
Aproximándonos a pi
Existen muchos métodos que nos permiten aproximarnos al mágico número . Con un poco de astucia podemos, pensando un poco, imaginar un método para su aproximación. Lo difícil es que seamos capaces de inventar algo eficiente.
Hace algún tiempo comentaba este tema con un amigo. Hablábamos de la Aguja de Buffón, un método que yo acababa de conocer y que me dejó pasmado, pues es tremendamente ocurrente y no demasiado complejo.
Éste método nos dice que, si tenemos una aguja de longitud y la dejamos caer de forma aleatoria sobre un plano dividido en lineas paralelas entre sí una distancia
, la probabilidad de que la aguja corte a alguna linea es de
. De ahí, y suponiendo
agujas totales y
agujas que cortan una linea, tenemos que
. Cuantas más agujas tiremos, mejor aproximación obtendremos de
. La demostración en el enlace de antes.
Éste método es bastante lento, pues ganamos unos pocos decimales por cada cientos de iteraciones. Pero lo curioso del asunto no es la eficiencia, sino la ocurrencia del método. Si de verdad queremos una buena aproximación deberíamos interesarnos por las Series de Ramanujan (nada recomendable sin un buen nivel de matemáticas), que convergen a con velocidades de vértigo. Especialmente la descubierta por los hermanos Chudnovsky en 1987, que ofrece ni más ni menos que 15 cifras decimales de
por término:
Existen otros métodos para las aproximaciones de . Si queréis mas información, echad un vistazo al Algoritmo de Borwein, de orden de convergencia 4 (en cada iteración se cuadruplica el número de decimales) y a sus derivaciones, el Algoritmo de Gauss-Legendre/Brent-Salamin con convergencia de segundo orden, la Fórmula de Bailey-Borwein-Plouffe que permite calcular el n-ésimo dígito de
sin necesidad de calcular los anteriores (¡realmente interesante!), la Fórmula de Leibniz , el Algoritmo de Liu Hui que es bastante gráfico (aunque no tanto como el que enseñaré luego), las fórmulas de tipo Machin, que es el método que se usó para batir el record de cómputo de decimales de
, la solución de Euler al Problema de Basilea o el Producto de Wallis del que hablaré otro día.
El método de la Diana
Lo que yo venía a contar era esto. Como comentaba antes, un día estaba hablando con un colega de la Aguja de Buffón. Yo quedé sorprendido por lo fácilmente aplicable en la vida real que era el método, pero me enseñó otro aún mas sencillo.
Imaginemos un círculo inscrito en un cuadrado de lado . Éste círculo tendrá, lógicamente, radio 1. El área del cuadrado será
y la del círculo inscrito será
. De aquí en adelante obviaré las unidades.
Ahora bien, ¿cual es la probabilidad de que dado un punto dentro de la figura, éste esté dentro del círculo? O dicho de otra forma: si nuestra figura fuera una diana y estuviéramos jugando a los dardos, ¿cual sería la probabilidad de que un dardo diera en la diana (círculo) y no en el marco?
La probabilidad vendrá dada por la relación que hay entre el área del círculo y la del cuadrado, es decir, . También podremos calcular la probabilidad a base de pruebas, es decir, tirando dardos al azar (podemos llamar a Steve Wonder y José Feliciano) y viendo la relación que hay entre las veces que acertamos y las totales:
Podemos por tanto igualar ambas relaciones (la teórica y la experimental): y despejando
tenemos que
¿Qué nos dice esto exactamente? Pues, siendo claros, que cuantos más dardos tiremos, más nos acercaremos a . Siendo técnicos, deberíamos decir que la función
converge a
cuando
tiende a infinito.
Para demostrarlo, podríamos pasarnos días y días tirando dardos con los ojos vendados sobre nuestra diana e ir apuntando los resultados. Pero hombre… para algo están los ordenadores. El siguiente script lo he hecho en python+pythong y calcula decimales de por éste método para un número de dardos concreto.
def pi_diana(disparos):
create_rectangle(0, 0, 1000, 1000, "blue")
create_circle(500, 500, 500, "red")
dentro=0
for i in range(disparos):
x=random()*1000
y=random()*1000
if sqrt(pow(500-x, 2)+pow(500-y, 2))<500:
create_point(x, y, "green")
dentro+=1
else:
create_point(x, y, "red")
return float(4*dentro/float(disparos))
Como veis, es bastante sencillo. Ahora los resultados para distintos disparos:
Tal y como era de esperar, el resultado nos recuerda un poco a . Pero tampoco mucho. Hemos estado dos tardes jugando a los dardos, y obtenemos dos únicas cifras significativas, vaya chasco, ¿una cifra por día?
No nos queda otra que seguir tirando dardos.
Durante los próximos dos meses, seguimos sacrificando la siesta por los dardos, hasta que llegamos a la cifra de los 10.000 dardos lanzados.
Uf, ya hemos hecho un montón de agujeros, ¿eh?. Hemos conseguido otra cifra significativa más. Ya la mayoría de la gente se conformaría con decir que y se quedarían tan anchos. Pero nosotros no, nosotros somos queremos más.
No nos rendimos, y después de dos años y medio jugando a los dardos sin parar para comer, los dardos ya no clavan porque no queda diana. Lo que antes era diana, ahora es un gran agujero y nuestros dardos chocan con la pared. Paramos pues, y nos conformamos con lo que tenemos.
Lo peor de todo es que han sido dos años perdidos, pues no hemos conseguido ni una cifra significativa más. Creo que después de esto podemos reconocer que el método no es demasiado efectivo… ¡pero nosotros hemos estado dos años sin ir a trabajar!
En fin, como veis, el ocurrente método es ineficiente como él sólo, pero no importa. La gracia del asunto es ver cómo , y las matemáticas en general, están más presentes en la vida real de lo que pensamos, y que esos números que en un principio nos parecen inventados como
,
o
nos rodean en todo momento.
Vivo
Cómo pasa el tiempo. Y cuantas cosas pasan. La gente viene y va, a veces de repente y aveces de forma más o menos esperada, a veces dejando rastro y a veces sin nada. La vida es así, fugaz y a la vez previsible, y ninguna situación es mejor que la otra.
Hace apenas un año llegué a Granada sin mucha idea de cómo serían las cosas aquí. Suponía que sería la mejor experiencia de mi vida, que conocería a mucha gente, que me divertiría, que aprendería a vivir y que también pasaría malos ratos. Así ha sido. Gente que conocía más o menos “de vista” han pasado a ser parte fundamental de mi vida aquí, y sin embargo la gente más importante la tengo a muchos kilómetros. Intento tenerlos cerca tanto como puedo.
Almudena, cada día desayuno con una taza que pone tu nombre en colores.
Rocío, con tu cucharilla muevo el café.
Papá, tengo una única foto en la cartera, y es la tuya.
Mamá, a ti no puedo evitar llamarte cada día, aunque sólo sea para decirte qué he comido o cómo está el tiempo.
También tengo aquí conmigo a otras muchas personas, todas esas que nos reunimos cuando podemos para pasar días inolvidables. Tito Carlos y tita Anita; Aurelio y Encarnita; Rocío, Sergi y Candela; Marimar y Rafa; Sofía; Rubén; Juanma; Ismael, Silvia, Sole, Alejandro y Sarah.
He pasado por momentos malos, de los que suelo evitar informar a la familia para no preocuparla y que sólo unas pocas personas llegan a saber. Pero también por muchos buenos. He conocido a gente que me ha marcado y otras de las que ya ni siquiera recuerdo su nombre. Todo es necesario, muchas veces, para apreciar lo que uno tiene.
Aveces intento romper las leyes de la física y verme en unos años, cuando haya acabado la carrera. Intento imaginar cómo será la gente que me importa, si seguiré viviendo con mi compañero amigo o no, si habré conocido a alguien más con quien poder desahogarme y con quien poder reírme de la vida. “Aún queda mucho”, suelo pensar, a sabiendas que las cosas pasan demasiado deprisa, y que en menos de lo que pienso clichearé “parece que fue ayer”.
El chiste mas friki de la Historia
- ¿Por qué los programadores americanos confunden el dia de Navidad con Halloween?
- Porque DEC 25 = OCT 31
¿Conocéis algún chiste más friki?
PD: Sino lo entiendes no te preocupes, es normal.
Vida extraterrestre
-Vida en otros planetas… ¿no te resulta increíble que haya vida en otros planetas?
-No. Lo increible es que haya vida en este planeta.



